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La leyenda nos dice, aunque sin confirmación histórica oficial, pero en los escritos de San Juan y en las palabras atribuidas a Cristo antes de morir en la cruz, que este confió el cuidado de su made, a su fiel discípulo.
 

Ephesus - La Casa de la Virgen María


Sabemos que después de la crucifixión, Juan partió para la Ciudad de Ephesus, en el territorio que hoy es Turquía.

En el primer siglo de la era Cristiana, este y muchos reinos de la antigüedad se encontraban bajo el protectorado del Imperio Romano.

Esta fue la ciudad que el Apóstol Paúl también se dirigió y vivió 2 años entre sus habitantes ganando adeptos para la religión Cristiana. Estas historias fueron siempre conocidas, pero la confirmación del lugar que fuera la casa donde María vivió y últimamente falleció, eran desconocidas. Mil ochocientos años pasaron hasta que en un lugar de Alemania, nació en 1774, Anna Katherina Emmerich, la misma tomo los hábitos monacales y su celo religioso fue bien conocido. En 1811, comenzó a padecer de visiones y escuchar voces que nadie más que ella oía. Debido a su estado de salud fue trasladada a un monasterio en la cual permaneció internada. El 29 de diciembre de 1811, mientras estaba rodeada de otras monjas que atendían a Sor Anna Katherina, una luz brillante pareció envolver a la monja, su rostro tomo súbitamente un color rojo intenso y comenzó a mostrar las, marcas de los clavos y laceraciones de cristo, sangrando por sus pies y manos.
Un escritor local J. Brentano fue el encargado de escribir los detalles de lo que ocurrió en ese día. Mientras estos extraños hechos ocurrían, la monja relataba los acontecimientos ocurridos a María después de la crucifixión, Su viaje a Ephesus con Juan, y sin conocer el área, pudo describir exactamente y dar direcciones exactas del lugar donde se encontraba la casa, que había sido construida por Juan. La cual estaba ubicada en las montañas donde anteriormente se habian asentado un grupo de Cristianos, ya sea en tiendas o alguna de las cavernas que abundaban en las laderas, con grietas que los habitantes las agrandaban para satisfacer las necesidades de la familia. La casa que describió tenia dos habitaciones y una que servia de cocina donde había un hogar, los cimientos que encontraron solo eran para una habitación y le entrada y cocina. Y asi fue restaurada, siguiendo las líneas de las viviendas de esos años.
Sucesivos estudios de expertos, proponiendo una fecha en los cimientos, unos dan como el segundo siglo de nuestra era y otros hasta cien años anteriores a la era cristiana. María además de una detallada narración de su partida con Juan a Ephesus, algunos años antes de que los Cristianos fueran perseguidos salvajemente, en Jerusalén y Roma También describió que después de pasar tres años decidió volver a Jerusalén, y fue llevada allí por San Juan y San Pablo. Retornó a Ephesus, donde falleció a los 63 años. La leyenda dice que fue puesta en una cueva en las montañas, con un sudario, y que al retorno de Thomas, que quiso verla, abrieron la cueva, y en la losa donde se había depositado el cuerpo, solo se encontró el sudario. Supongo que cada uno formará su propia opinión acerca de éstos hechos, Hay datos históricos y confirmados de la presencia en Ephesus de San Pablo, San Juan, Santo Thomas en el área en esos tiempos. La leyenda de la presencia de María en esos lugares ha sido perpetuada por las narraciones orales por siglos. Los sucesos ocurridos en Alemania en 1811, y el encuentro de la casa, en base a los datos ofrecidos por una Monja, que jamás había salido de Alemania, le han dado verosimilidad a estos hechos. Para alguien educado en la Religión Cristiana, cualquiera de sus divisiones, el solo hecho de llegar al lugar donde vivió la madre de Cristo, es un choque emocional, mucho mayor que el solo hecho de leer la palabra de los apóstoles en la Biblia.
En la visita a el lugar, uno puede experimentar la majestuosidad del silencio que lo rodea, roto por el canto de algún pájaro delimitando su territorio, en un cielo sin nubes en una tarde primaveral, las montañas cubiertas por árboles centenarios, pudiendo ver el mar mediterráneo que parece una azulada losa de mármol que cubre toda su extensión hasta que se une con la línea del horizonte. Uno se siente uno con el universo, rodeado de la paz y majestuosidad del lugar, y pensé, Si ella vivió en algún lado, éste es el lugar ideal, no había duda en mi mente.

El lugar se encuentra siempre lleno de turistas, hombres y mujeres orando dentro y fuera de la pequeña casa, pero no solo Cristianos, pero Mahometanos, que esta escrito en el Coran, que cristo era uno de los profetas del Islam, que merece ser respetado como tal y el mismo respeto merece su madre. En 1967 el Papa Pablo VI visitó la casa, dándole con su presencia verosimilidad a la leyenda, también visito la Basílica de San Juan, erigida en las inmediaciones de Ephesus. La casa como verán en las fotos adjuntas es un cuadrado de piedras de la zona, rodeada de frondosos árboles y un gran patio de lajas, que conducen al lugar donde el agua corre fresca y cristalina de las montañas, que era de donde los habitantes del lugar la tomaban. Hay un gran número de guías, que en diferentes idiomas relatan ésta historia.

Tanto éste lugar como Ephesus y el resto de Turquía, lo que es hoy Turquía, ofrece una inolvidable y maravillosa experiencia. NO SE LA PIERDAN!

 
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